1. En consonancia con un enfoque basado en los derechos humanos, los planes, políticas y procesos de desarrollo se basan en un sistema de derechos y sus correspondientes obligaciones en virtud del derecho internacional, incluidos todos los derechos civiles, culturales, económicos, políticos y sociales y un desarrollo sólido.
2. Universalidad
2.1. Universal significa que todas las personas tienen los mismos derechos humanos por el mero hecho de ser seres humanos, independientemente de dónde vivan, quiénes sean o qué circunstancias o características especiales tengan.
2.2. El universalismo debe entenderse en estrecha relación con los principios básicos de los derechos humanos: Interdependencia, Indivisibilidad, Igualdad y Dignidad Humana. Es una herramienta importante para el sistema de derechos humanos de la ONU, los diversos mecanismos regionales de derechos humanos y los defensores de los derechos humanos de todo el mundo.
3. Rendición de cuentas
3.1. Fortalece la democracia y el Estado de Derecho y es uno de los componentes más importantes del enfoque basado en los derechos humanos, que incluye instrumentos internacionales como la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción.
3.2. Este componente implica que los concesionarios involucrados en el proceso de desarrollo deben incluir información y acceso a procesos abiertos y transparentes y asegurar que estos procesos se formalicen y divulguen de manera completa y adecuada.
3.2.1. A tal fin, los organismos deben establecer canales que garanticen una participación efectiva en igualdad de condiciones, y los ciudadanos deben disponer de la información y los conocimientos necesarios para ejercer este control de forma responsable.
3.3. Uno de los tres objetivos de la Convención es "promover la equidad, la responsabilidad y la correcta administración de los asuntos y fondos públicos". Rendir cuentas significa que los ciudadanos controlan la autoridad pública. "Es un acto democrático en el que las autoridades y los gobernados discuten la gestión del gobierno en forma de corresponsabilidad, a partir de los compromisos adquiridos y de la misma información, para identificar los avances logrados y las dificultades por superar".
4. Igualdad y no discriminación
4.1. La igualdad y la no discriminación son valores relacionados con la dignidad humana, los principios universales de derechos humanos y los derechos consagrados en la legislación internacional sobre derechos humanos. La legislación internacional sobre derechos humanos prohíbe la discriminación por motivos de género, orientación sexual, raza, religión, color, etc. y la considera una violación de los derechos humanos.
4.2. El principio de igualdad establece que todas las personas son iguales en respeto, derechos, oportunidades, ante la ley y en el tratamiento de sus diferencias y características. La discriminación, en cambio, es un trato desigual basado en las diferencias entre distintas personas y grupos; está relacionada con las relaciones de poder en la sociedad y parte de la idea de que unas personas o grupos son superiores a otros.
4.3. Estos principios constituyen la orientación básica de las actividades del HRBA, ya que se reconoce que la desigualdad y la discriminación son los principales obstáculos para el desarrollo humano.
5. Participación
5.1. El enfoque basado en Derechos Humanos:
5.1.1. Ofrece intervenciones de cooperación al desarrollo destinadas a fomentar la participación y la ciudadanía responsable para lograr un cambio de poder y una mayor participación ciudadana en la política nacional.
5.1.2. Al considerarlos un derecho, el Estado tiene el deber de respetarlos, protegerlos y garantizarlos abriendo espacios de participación ciudadana, mientras que los ciudadanos tienen el deber de participar activamente en los diferentes espacios.:
5.1.3. Este derecho está recogido en diversos documentos internacionales que reconocen que todos los ciudadanos tienen derecho a participar en la creación del orden público, por lo que la injerencia directa en el proceso de toma de decisiones de la sociedad es una expresión esencial del ejercicio del poder.