TRASTORNOS DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

Comienza Ya. Es Gratis
ó regístrate con tu dirección de correo electrónico
Rocket clouds
TRASTORNOS DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA por Mind Map: TRASTORNOS DE LA INFANCIA Y LA ADOLESCENCIA

1. varios trastornos más característicos de la edad adulta suelen tener su inicio durante la infancia o la adolescencia.

2. Trastornos como: Trastornos de la eliminación

3. Enuresis

4. Encopresis

5. Trastorno de ansiedad por separación

6. Trastorno por déficit de atención e hiperactividad

6.1. La característica esencial del trastorno de ansiedad por separación es una ansiedad excesiva concerniente al alejamiento del hogar o de aquellas personas a quienes el niño está vinculado. Los niños y niñas con este trastorno pueden experimentar malestar excesivo recurrente al estar separados de su hogar o de las personas con quienes están más vinculados.

6.2. Una vez separados de éstas, suelen necesitar saber su paradero y estar en contacto con ellas (p. ej., mediante llamadas telefónicas). Algunos niños se muestran extremadamente nostálgicos y desasosegados hasta sentirse desgraciados cuando se encuentran fuera de casa. Pueden anhelar el regreso a su hogar y preocuparse por fantasías de reunión. Cuando están separados de las personas con quienes tienen mayor vinculación, suelen preocuparse por miedos, accidentes o enfermedades que afectarán a dichas personas o a ellos mismos. Los niños con este trastorno suelen expresar miedo a perderse y a no reunirse nunca más con sus padres.

7. Trastornos de comportamientos perturbadores

8. Trastorno disocial

9. Trastorno negativista desafiante

10. Problemas de conducta

11. TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

11.1. TRASTORNO NEGATIVISTA DESAFIANTE

11.2. La característica esencial del trastorno negativista desafiante es un patrón recurrente de comportamiento negativista, desafiante, desobediente y hostil, dirigido a las figuras de autoridad, que persiste por lo menos durante 6 meses y se caracteriza por la frecuente aparición de por lo menos 4 de los siguientes comportamientos:

11.3. Accesos de cólera, discusiones con adultos, desafiar activamente o negarse a cumplir las demandas o normas de los adultos, llevar a cabo deliberadamente actos que molestarán a otras personas, acusar a otros de sus propios errores o problemas de comportamiento, ser quisquilloso o sentirse fácilmente molestado por otros, mostrarse iracundo y resentido o ser rencoroso o vengativo.

11.4. El trastorno negativista desafiante suele ponerse de manifiesto antes de los 8 años de edad y en general no más tarde del inicio de la adolescencia. Los síntomas negativistas acostumbran a aflorar en el ambiente familiar, pero con el paso del tiempo pueden producirse en otros ambientes. Su inicio es típicamente gradual, y suelen mantenerse a lo largo de meses o años. En una proporción significativa de casos el trastorno negativista desafiante constituye un antecedente evolutivo del trastorno disocial.

12. TRASTORNO DE LA ELIMINACIÓN - ENURESIS

12.1. La característica esencial de la enuresis es la emisión repetida de orina durante el día o la noche en la cama o en los vestidos. En la mayor parte de los casos este hecho suele ser involuntario, pero en ocasiones es intencionado.

12.2. Para establecer un diagnóstico de enuresis la emisión de orina debe ocurrir por lo menos dos veces por semana durante un mínimo de 3 meses, o bien debe provocar malestar clínicamente significativo o deterioro social, académico (laboral) o de otras áreas importantes de la actividad del niño. Se debe haber alcanzado una edad en la que es esperable la continencia (esto es, la edad cronológica del niño debe ser por lo menos de 5 años. La incontinencia urinaria no se debe exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., diurético), ni a una enfermedad médica (p. ej., diabetes, espina bífida, trastorno convulsivo).

13. TRASTORNO DE LA ELIMINACIÓN - ENCOPRESIS

13.1. La característica esencial de la encopresis es la emisión repetida de heces en lugares inadecuados (p. ej., la ropa o el suelo). En la mayor parte de los casos esta emisión puede ser involuntaria, pero en ocasiones es intencionada. El hecho debe ocurrir por lo menos una vez al mes durante 3 meses como mínimo, y la edad cronológica del niño debe ser por lo menos de 4 años. La incontinencia fecal no puede deberse exclusivamente a los efectos fisiológicos directos de una sustancia (p. ej., laxantes) ni de una enfermedad médica, excepto por algún mecanismo que implique estreñimiento.

13.2. Cuando la emisión de heces es más involuntaria que intencionada suele ir asociada a estreñimiento, ventosidades y retención con el rebosamiento consiguiente. El estreñimiento puede producirse por razones psicológicas (p. ej., ansiedad al defecar en un lugar concreto o un patrón más general de ansiedad o de comportamiento negativista), lo que conduce a una evitación de la defecación. Las predisposiciones fisiológicas al estreñimiento incluyen la deshidratación asociada a una enfermedad febril, el hipotiroidismo o el efecto secundario de una medicación. Una vez establecido el estreñimiento, puede complicarse por una fisura anal, defecación dolorosa y retención fecal posterior. La consistencia de las heces puede variar. En algunos niños son de consistencia normal o casi normal. En otros son líquidas, concretamente cuando existe una incontinencia por rebosamiento, secundaria a una retención fecal.

14. TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD

14.1. El trastorno por déficit de atención e hiperactividad es una etiqueta diagnóstica que identifica a niños y niñas que presentan problemas atencionales, de impulsividad, de autocontrol y de sobreactividad motora. Se trata de una población heterogénea, con grandes diferencias en su sintomatología y en el tipo de ambiente que la desencadena, la cual, además, se asocia frecuentemente con otros trastornos comportamentales.

14.2. En todos los manuales al uso, tanto actuales como los más clásicos, la definición de la hiperactividad se articula a través de tres conceptos clave: falta de atención, impulsividad y sobreactividad.

14.3. La atención puede entenderse como el “proceso psicológico implicado directamente en los mecanismos de selección, distribución y mantenimiento de la actividad psicológica” (López y García, 1997, pág. 18). Así, bajo el rótulo de “problemas atencionales”, se han equiparado, a veces, la distracción sobre tareas de rendimiento, las percepciones del profesor sobre la concentración del niño, la atención selectiva (tareas de focalización), la atención dividida (tareas de capacidad) y la atención sostenida (tareas de vigilancia).

14.4. La impulsividad, en clara interrelación con los problemas atencionales, es el segundo vértice de la conceptualización de la hiperactividad. Podríamos definirla como un “déficit para inhibir conductas en respuesta a demandas situacionales” (Milich y Kramer, 1985).

15. TRASTORNO DE ANSIEDAD POR SEPARACIÓN