LA ESPECIFICDAD DE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA
LAURA ALEXANDRA CASAS RAMIREZにより
1. Cuando se habla de evaluación, conviene distinguir entre la diagnóstica, centrada en la detección de las posibles disfunciones; esta hace referencia a la detección de posibles problemas psicológicos, típicos de los ámbitos educativos; y En cuanto al asesoramiento psicológico, éste se centra en al menos cuatro grupos de agentes educativos: los alumnos, los padres, los profesores y las autoridades académicas.
2. sus funciones más básicas: son: comunidad de enseñanza y aprendizaje. Estas tres funciones, que hasta ahora se extienden ahora a cualquier contexto de enseñanza y aprendizaje, es decir, a los ámbitos formales e informales.
3. Las relaciones de enseñanza y aprendizaje tienen lugar dentro de distintos contextos; y éste depende de Su ubicación geográfica, el tipo de profesorado y alumnado, su imagen social, su historial académico, la modalidad de gestión, el tamaño, el grado de incorporación de las nuevas tecnologías, entre otros factores, se convierten en variables predictoras a tener en cuenta a la hora de intentar comprender la calidad académica de los centros
4. Hoy en día las características diferenciadoras de los alumnos que debieran ser tenidas en cuenta, como son, sus capacidades, sus estilos de aprendizaje, sus motivaciones, su desarrollo cognitivo, social, afectivo y de la personalidad, sus hábitos de estudios, su grado de persistencia, sus necesidades especiales, entre otras, pues todas ellas inciden considerablemente en su rendimiento académico. Esta nueva concepción de alumnos y profesores requiere, igualmente, una nueva visión de los currículos. Éstos han de ser, ante todo, abiertos a fin de que puedan adaptarse a las exigencias de unos profesores más autónomos, participativos, estimuladores y diseñadores de condiciones óptimas de aprendizaje, así como a las características de unos alumnos también activos y diversos, que requieren una formación más integral y autodirigida y, también, a las de una sociedad de la información, del aprendizaje y del conocimiento que está en permanente cambio, debido a los constantes avances científicos que la obligan a mantenerse en una permanente transformación.
5. para poder ejercer adecuadamente como psicólogo educativo: debe poseer el aprendizaje Humano y Memoria, Psicología de la Motivación y Emoción, Psicología de la Percepción, Psicología de la Personalidad, Psicología Diferencial, Psicología de la Atención, Psicopatología, Psicología Fisiológica, Técnicas de Modificación de Conducta, Psicología del Lenguaje, Psicología del Pensamiento, Psicología Anormal, Evaluación Psicológica, entre otras.
6. Los orígenes científicos de la Psicología de la Educación remontan al nacimiento mismo de la propia Psicología; finales del siglo XIX y principios del XX. Con las aportaciones de Binet y de Thorndike y la creación de la revista The Journal of Educational Psychology, en 1910.
7. La Psicología de la Educación asume como una de sus principales bases científicas las aportaciones derivadas de los enfoques conductistas.En torno a 1950, la crisis del conductismo supuso lógicamente una crisis para la Psicología de la Educación, que fue capaz de remontar satisfactoriamente poco después, asumiendo los nuevos y variados enfoques cognitivistas como sus nuevas bases científicas, sin abandonar los planteamientos conductistas más eficientes
8. Hoy, ya iniciado el siglo XXI, la Psicología Educativa goza de una estabilidad envidiable, aunque todavía falta muchos para su completo desarrollo teórico y práctico; hoy muy bien desarrollada e institucionalizada, con abundantes datos que ponen de manifiesto su muy positiva influencia en la mejora de la calidad educativa
9. Desde un enfoque Retrospectivo, clásico, la explicación psicológica del contenido educativo era; los profesores debían cumplir casi exclusivamente con su función de transmisores de conocimientos. A su vez, a los alumnos se les asignaba un deber complementario: archivar en su memoria a largo plazo toda de información proporcionada por sus profesores, a fin de poder recuperarla cuando la vida se lo exigiera, empezando por los propios exámenes. Desde una perspectiva positiva, complementaria, se constata que tanto alumnos como profesores son muy distintos con respecto a sus correspondientes habilidades y destrezas docentes por lo que necesariamente se han de producir las pertinentes adaptaciones curriculares.