1. VIAS DE ADMINISTRACIÓN
1.1. Para que un fármaco efectúe su acción de la forma más eficaz posible, es necesario que éste llegue con una concentración idónea al tejido de destino (a la “diana”).
2. TIPOS
2.1. Parenteral
2.1.1. La aplicación se realiza lesionando la piel y aunque, de forma general es útil para pacientes inconscientes, evita el primer paso hepático y los ácidos estomacales, la administración es dolorosa, conlleva un riesgo (mínimo si se hace correctamente) de infecciones, además de tener un coste elevado, ya que no es algo que cualquier persona pueda realizar en su casa, si no que requiere de supervisión médica.
2.1.2. Intravenosa
2.1.2.1. por esta vía la absorción del medicamento es instantánea y además se puede controlar la concentración del mismo en sangre.
2.1.3. Intramuscular
2.1.3.1. por el vertiente positivo, se forman depósitos del medicamento, que se distribuye de forma lenta. Desafortunadamente solo se pueden administrar hasta 10 mililitros.
2.1.4. Subcutánea
2.1.4.1. Es más rápida que la vía oral, pero aún así es lenta y solo admite hasta un máximo de 1 mililitro por administración.
3. TIPOS
3.1. Tópica
3.1.1. Se usa la piel y las mucosas para administrar el medicamento
3.1.2. Dérmica
3.1.2.1. suele tener efecto local, a menos que la pomada o el medicamento se pueda disolver con facilidad en lípidos, que entonces pasaría a ser sistémico.
3.1.3. Nasal
3.1.3.1. tiene efecto local.
3.1.4. Oftalmológica
3.1.4.1. tiene efecto local
4. TIPOS
4.1. Otras
4.1.1. Inhalatoria
4.1.1.1. tiene, al igual que la dérmica, dos vertientes, los aerosoles con medicación que contienen partículas superiores a una micra tienen efecto local, las inferiores sistémico.
4.1.2. Epdirual
4.1.3. Intratecal
4.1.3.1. para fármacos destinados al cerebro o al sistema nervioso central, que no podría pasar de otra forma la barrera hematoencefálica.