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ESPLENDOR DE LA CULTURA ÁRABE by Mind Map: ESPLENDOR DE LA
CULTURA ÁRABE
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ESPLENDOR DE LA CULTURA ÁRABE

Se inicia en la península arábiga con Mahoma

conocemos

TERMINOLOGÍA

Musulmán: Prácticante del Islam. Árabe: Procedentes de un grupo étnico,

HISTORIA

estudiamos

LITERATURA

A grandes rasgos, dichos precedentes se ubican desde los tiempos del Profeta  y los primeros Califas y sobre todo al comprendido dentro de la dinastía  Omeya(660-750), donde el nacimiento del Islam, no tuvo una importante repercusión en la literatura árabe, circunstancias que si se van a producir mas en las estructuras sociales y económicas, repercusión que mas tarde van tener su influencia en los modos que tradicionalmente había abordado la literatura pre-islámica, introduciendo nuevos géneros y temas que mejorarían el paisaje literario y cultural del pueblo árabe.

CLÁSICA

AL ANDALUS

dominaron

MÚLTIPLES DISCIPLINAS

Si tenemos que destacar dentro del esplendor de la cultura árabe algunas ramas que la distingan con preeminencia, sin lugar a dudas serán las ciencias, la filosofía y la medicina. Su razón estriba fundamentalmente en la influencia que van a ejercer, tanto en el desarrollo de las mentalidades del marco islámico, así como en el medievo europeo. Los árabes supieron  incorporar con astucia el legado cultural que habían ido recogiendo a través del helenismo y otros pueblos durante su expansión. Desde los primeros impulsos de los Califas abassies a partir de los siglos VI al IX, por iniciativa de los califas de la dinastía Abasí en Bagdad y Damasco, se emprendieron una larga etapa de traducción de textos filosóficos y científicos griegos que son la mayor aportación a la ciencia árabe, influenciada también por la ciencia persa, babilónica o india. El califa al-Mansur (+ 775) fue el primero en mandar traducir obras griegas de astronomía. El califa Harun al-Rasid (m. 808) se interesó en textos de medicina. Su sucesor al-Ma’mun (m. 833) potenció el movimiento de búsqueda de libros para su traducción. Surgió un gran interés en el siglo IX por toda la ciencia griega, “los escritos de los antiguos”, y muy especialmente por las obras de Ptolomeo. De este modo se embarcaron en un gigantesco trabajo de traducción en diversos centros, asociando también a otros mecenas de la nobleza y la clase dirigente del Califato. A este fin destacó la creación de la “Casa de la Sabiduría” en Bagdad, un centro en el que confluían los estudiosos al servicio de la política califal, y la fundación de los observatorios de Bagdad y Damasco (822-29). En esta labor se ayudaron de traductores cristianos bilingües, destacando Hunayn ben Ishaq, Qusta ben-Luqa o Tabit ben-Qurra. Y no se dedicaron sólo a traducir. Comentaban y corregían los textos, transformaron los conocimientos recibidos con una actitud crítica y creadora. Incorporaron a ellos métodos de experimentación acordes con la razón griega que ayudaron a su progreso y desarrollo.  Entre los siglos IX y XI aparecieron ya las primeras críticas de los clásicos griegos. Todo este material de conocimientos se fue acercando a Europa a través de la corte de Bizancio en Plena Edad Media por medio de las relaciones comerciales y culturales de las ciudades del sur de Italia.  

MEDICINA

FILOSOFÍA

CIENCIAS

fueron grandes

VIAJEROS

Mientras en la Europa medieval se producía un estancamiento en los estudios geográficos y la cartografía, el mundo musulmán va a desarrollar importantes avances, gracias a la incorporación de la bruja y el astrolabio. A partir de ahí comienzan sus viajes marítimos. Realizaron excelentes “mapas y cartas geográficas de gran exactitud que mas tarde supondrían una valiosa información para los grandes cartógrafos catalanes e italianos del renacimiento europeo o para la elaboración, a partir del siglo XIII, de las primeras cartas náuticas en Europa…”[1] En el origen de estos primeros descubrimientos se encuentra el astrónomo de origen persa Alfraganus(813-882), quien en su obra Libro de la ciencia de las estrellas y movimientos celestes, estableció el perímetro terrestre, hecho que mas tarde, como hemos comentado con anterioridad confirmaría los trabajos de al-Biruni. Pero el geógrafo musulmán mas destacado es sin duda el ceutí al-Idrisi(1099-1100), considerado el mas relevante de toda la Edad Media. Confeccionó un famoso mapamundi, incluido en libro de tan sugerente título como Pasatiempo de quien está poseído por el deseo de abrir horizontes. Obra que se considera el nacimiento de cartografía moderna. En ella se abandona la tradicional utilización de las formas geométricas inspiradas en las obras de Ptolomeo, y se va a reflejar por primera vez fielmente las costas, las islas, los cursos de agua, las montañas e incluso la localización de las grandes poblaciones. [1] La ciencia astronómica en la civilización musulmana. Revista Alif Nun núm. 41. 2006.

CARTÓGRAFOS

introdujeron avances

AGRICULTURA

Poco reconfortante fue el panorama que encontraron los árabe en la España romanogoda en materia agrícola. Una alimentación escasa y poco variada basaba casi exclusivamente en el consumo de cereales y en la vid. Una agricultura aún de base romana, conservada durante el periodo visigótico. Fue la política de los dirigentes Omeyas de al-Andalus, quienes ante esta situación, los impulsores de todo lo relacionado con el desarrollo agrícola. Para ello, en primer lugar se recopilaron y tradujeron gran cantidad de textos antiguos sobre agricultura -la mayoría orientales- y se perfeccionaron y aumentaron los sistemas de regadío de origen romano existentes en el suelo peninsular, tanto en las técnicas de extracción, como de conducción del agua. Se aclimataron e introdujeron nuevas especies vegetales. La agricultura andalusí se orientó hacia cultivos preferentemente alimentarios aunque existieran otros de uso comercial, como los empleados en los tejidos, en la cría de gusanos de seda, o en la fabricación del papel, por lo que no podemos olvidar las moreras, las plantas textiles y las medicinales. La base de la agricultura la constituían los cereales, las hortalizas y verduras, legumbres, arroz, plantas aromáticas, frutas y árboles frutales..... Para los cereales, existían molinos de diversos tipos, incluso móviles y transportables, que daban idea de la gran demanda de este producto y de su valía. Las frutas también originaron una industria, la conservera, con la creación de almíbares, arropes o jarabes, mientras las plantas aromáticas creaban una industria de perfumes. Los cambios introducidos en la agricultura hispano-goda, además de repercutir en los sistemas de cultivo y en los productos, provocaron una alteración sustancial en la alimentación. Frente a la clásica trilogía cristiana de trigo, carne y vino, los andalusíes crearon nuevos hábitos alimenticios en los que las verduras no fueron solo la base, sino el elemento imprescindible, bien a solas, bien acompañando las carnes, las sopas, el pescado, con una enorme cantidad de variantes en sus recetas. Los musulmanes también perfeccionaron inmensamente las técnicas de riego, se convirtieron en los maestros de la técnica hidráulica agrícola, aprovecharon los sistemas de riego romano que aquí encontraron, y junto a las técnicas orientales que conocían, pudieron lograr un excepcional aprovechamiento del agua.  Es de destacar la extraordinaria literatura agrícola en lengua árabe que se desarrollo en la España musulmana, cuya trayectoria se puede seguir ininterrumpidamente desde el siglo XI hasta el XIV.  La mayoría de sus autores fueron médicos cuyo  interés por la agricultura estaba marcada por la preocupación en conocer las aplicaciones médicas y dietéticas de los llamados “simples”. [1]   Destacamos a modo de síntesis algunos de los principales autores: En Córdoba destacó el famoso médico Abû-l-Qasim az-Zahrawi que murió hacia el año 1009.Compuso un Compendio de Agricultura.   En Toledo sobresale Ibn Wafid (1008-1074). Escribió una Suma o compendio de Agricultura. La obra agronómica de Ibn Wafid inspiró uno de los más famosos tratados de agricultura del Renacimiento: la Agricultura General de Gabriel Alonso de Herrera, editada en 1513 por encargo del Cardenal Cisneros.   Contemporáneo de Ibn Wafid fue Ibn Bassal. Compuso una extensa obra de agricultura, que resumió después en un solo volumen de dieciséis capítulos con el título de Libro del propósito y de la demostración. A diferencia de otros que recurrieron a los autores clásicos, Ibn Bassal parece basarse en experiencias personales y, se puede considerar como el tratado de agricultura más original y objetivo de todos los especialistas andalusíes.   El sevillano Ibn al-Haÿÿaÿ compuso el tratado de agricultura llamado El suficiente en 1073 que sigue fundamentalmente a los autores clásicos. También llevó a cabo experiencias personales en el Aljarafe sevillano. A esta escuela hispalense pertenecieron también Abû-l-Jayr y un autor anónimo  quien ideó, sin precedentes hasta hoy conocidos, el sistema de clasificación de las plantas que más se acerca al moderno. Es muy superior a cualquier diccionario de botánica, árabe o europeo, de la Edad Media, incluido el famoso Tratado de los Simples de Ibn al-Baytar.   Define y clasifica las plantas con gran precisión y seguridad, no sólo las indígenas sino también las exóticas, procedentes del Medio Oriente y hasta del Extremo Oriente, muchas de las cuales fueron conocidas en Europa después del descubrimiento de las Indias Orientales. [1] Roldán, Fátima y Díaz, Pedro; La agricultura andalusí. Historia 16. Núm. 130. páginas 43-50. 1987.

MODELOS

INVENTOS

crearon

ARTE

No es intención de este trabajo introducirse en la complejidad que significaría el recorrido por el arte islámico; primero por la extensión del mismo, segundo que para justificar adecuadamente la época plenomedieval que tratamos en el marco del arte islámico en si, obligaría a retrotraernos a los orígenes del conjunto de artes practicadas por el mundo árabe. Ya sea la composición urbana de las ciudades, la arquitectura de mezquitas, madrazas o palacios, la pintura, la alfarería u otras artes consideradas menores, su dimensión sobrepasa la idea del presente trabajo. Sólo con atenerse al aspecto monumental descubriríamos que la unidad artística árabe recorre tan amplios caminos como las dimensiones de la propia civilización musulmana. Con las mismas interrogaciones que comenzábamos este trabajo, este apartado que lo culmina, también nos obliga a interrogarnos como hacen algunos autores que han tratado el tema: ¿qué hay en común en el aspecto arquitectónico entre una mezquita otomana de Estambul y la mezquita aljama de Córdoba? ¿Puede decirse realmente que un palacio afgano y una madraza marroquí son hijos de un mundo único, aún cuando los castillos de adobe de ambos países si presenten numerosas semejanzas para quien conoce Marruecos y el Afganistán?[1]   Por todo ello, a modo de síntesis, que permita visualizar el esplendor del arte islámico nos acercaremos brevemente por aquellos terrenos del arte que consideramos mas interesante para este trabajo dentro del periodo que comienza a partir del siglo IX.   No detendremos principalmente en nuestro recorrido por Egipto, Siria, la España andalusí y el Magreb, donde  partir del siglo X, las distintas dinastías que los gobernaron llevaron a cabo una importante arquitectura religiosa y profana. En Egipto y Siria sus espacios principales son las mezquitas de al-Azhar y al-Hakim, y las murallas de El Cairo. Estos dos países fueron el origen de una rica producción de objetos de arte en una amplia gama de los materiales: madera, marfil, cerámica pintada con esmalte brillante, plata, incrustaciones de metal, vidrio opaco, y sobre todo, cristal de roca. []El arte se caracteriza por una rica iconografía, que explota mucho la figura humana y animal en las representaciones animadas, que tiende a liberarse de elementos puramente decorativos, como las manchas de color en la cerámica esmaltada. Se enriqueció, tanto estilística como técnicamente, a través de sus contactos con las culturas de la cuenca mediterránea, sobre todo Bizancio. En España y el Magreb A finales del siglo XI, dos tribus bereberes tomaron sucesivamente el poder en el Magreb y en España, entonces en plena Reconquista : los almorávides y los almohades del norte de África, y aportaron su influencia magrebí al arte. En arquitectura, es evidente la importancia de la Gran Mezquita de Córdoba, pero esto no debería eclipsar otros logros como la mezquita de Bab al-Mardum en Toledo o la ciudad califal de Medina Azahara o el monumento almohade mas importante de España, el alminar de la mezquita mayor de Sevilla, conocida como la Giralda, sin olvidar especialmente el palacio de la Alhambra en Granada. Varios rasgos caracterizan la arquitectura de España: los arcos de herradura derivados de modelos romanos y visigodos.[] Los arcos polilobulados, muy habituales y que son típicos de toda la época islámica. La forma del mihrab, como una pequeña habitación, es también un rasgo bastante característico de España.[] Entre las técnicas que utilizaron para la fabricación de objetos, el marfil fue ampliamente utilizado para la fabricación de cajas y cofres. []Los tejidos, de sedas, en particular, fueron en su mayor parte exportados y se pueden encontrar en muchos tesoros de las iglesias occidentales envolviendo los huesos de los santos.[] En la cerámica, predominaron las técnicas tradicionales, sobre todo el brillo metálico, que se usó en las baldosas o en una serie de vasos conocida como vasos de la Alhambra.[] A partir del reinado de las dinastías magrebíes, también hubo un gusto por trabajar la madera, tallada y pintada: el Minbar de la mezquita de Kutubiyya de Marrakech, datado en 1137, es uno de los mejores ejemplos.[] []En resumen, los tipos de edificios varían mucho según los períodos y las regiones. Antes del siglo XIII, en la cuna del mundo árabe, es decir, en Egipto, en Siria, en Iraq y en Turquía, casi todas las mezquitas siguen el llamado plano árabe[[2]] con un gran patio y una sala de oración hipóstila, pero que varían enormemente en su decoración e incluso en sus formas: en el Magreb las mezquitas adoptaron un plano en «T» con naves perpendiculares a la qibla, mientras que en Egipto y Siria las naves son paralelas. Irán tiene sus propias especificidades como el uso del ladrillo y la decoración en estuco y cerámica[] el uso de formas particulares a menudo tomadas del arte Sasánida como los Iwan (porches de entrada abiertos por un gran arco) y el arco persa.[ ]En España, hay más bien un gusto por una arquitectura coloreada con el uso de arcos variados como se ha comentado anteriormente[[3].]En Anatolia, bajo la influencia de la arquitectura bizantina, pero también debido a evoluciones específicas en el plano árabe en esta región, se construyeron las grandes mezquitas otomanas de cúpula singular y desproporcionada[.] En cambio en la India mogol los planos se fueron alejando gradualmente del modelo iraní, destacando mucho en sus edificios la cúpula bulbosa.[]   Si bien es verdad que los artistas árabes  por razones de tipo religioso no se interesaron en la escultura ,[]dejaron pruebas de un ingenio y una maestría notable en las artes del metal, la cerámica, el cristal, y el cristal de roca; y también en piedras duras como la calcedonia, el tallado en madera, la marquetería, el marfil,  y el arte en sus libros donde realizaron obras magistrales en pintura, la encuadernación, la caligrafía y la iluminación, así como arabescos y dibujos en los márgenes y en los títulos.           [1] Varios autores. El gran arte. Arquitectura. El Islam. Salvat editores. 1987. [2] Rosen Ayalon, Myriam. El arte islámico y Arqueología en Palestina. PUF, 2002. Hillenbrand, Robert. La arquitectura islámica. Forma, función y significado.New York: Columbia University Press, 1994. p. 69 - 70. [3] Bernus Taylor, Martha. El arte del Islam. La Edad Media, el cristianismo y el Islam. París: Flammarion, 1996. p. 481 - 482

INICIOS

ELEMENTOS

EDIFICIOS

maestros

PLACER DE LOS SENTIDOS

La herencia de al- Andalus no se sustenta únicamente en el terreno de las ciencias –medicina, botánica, astronomía, etc – o en los sabores del espíritu y del puro intelecto, como la mística sufí y la filosofía, sino en una forma hedonista de entender la vida, rodeándose de cuanto es bello, susceptible de ser captado a través de los sentidos, tanto por la vista y el oído, como por medio del gusto y el olfato.                                                  El significado de estos últimos sentidos alcanzó cotas tan elevadas, que sobrepasaron la función meramente fisiológica. El simbólico lenguaje que podría trasmitir el perfume de una planta o las variadas sensaciones del gusto y el olfato que podían percibirse de un guiso aderezado con diversas especies, se inscribían como goces semejantes a los del Primer Paraíso, al que tienen acceso los buenos musulmanes en la Otra Vida. En el mundo islámico los perfumes tuvieron una presencia importante. Eran de uso generalizado en todas las clases sociales según sus posibilidades. Se consideraba que los perfumes tonificaban el cerebro y los órganos sensoriales.

OÍDO

OLFATO

GUSTO