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El Islam por Mind Map: El Islam

1. la economía y la sociedad

1.1. Economía musulmana Los musulmanes dieron un notable impulso a las actividades económicas en el mundo mediterráneo y en Oriente: • En agricultura, difundieron nuevos cultivos como la caña de azúcar, procedente de la India; el arroz, originario de Oriente, así como el algodón, naranja, otras frutas y verduras. Perfeccionaron las técnicas de aprovechamiento del agua con la construcción de pozos, aljibes, acequias y norias. • En artesanía, impulsaron la producción textil, especialmente la fabricación de cueros, tejidos de lino, tapices y sedas. También desarrollaron la industria del vidrio, el papel y la madera. La fabricación se realizaba en pequeños talleres de artesanos, que se agrupaban en gremios o asociaciones. • El comercio experimentó un gran desarrollo, pues los musulmanes conectaron las rutas comerciales de Oriente y Occidente, tanto por tierra como por mar.

1.2. Un mundo urbano La mayoría de la población vivía en el campo, pero la civilización islámica fue capaz de dar una notable importancia a las ciudades de Damasco, Córdoba, El Cairo, y Bagdad, como centros de la vida política, cultural y económica. Esta circunstancia contrasta con la evolución del mundo urbano en la Europa cristiana, tras la desaparición del Imperio romano. Así pues, entre los siglos VII y XII, la mayoría de las grandes ciudades pertenecían al mundo islámico.

1.3. Sociedad musulmana La sociedad musulmana se dividía, por criterios religiosos y étnicos, en árabes y muladíes. • Árabes. Eran el grupo privilegiado. Ejercían los cargos principales, poseían las mayores riquezas y la propiedad agraria. • Muladíes. Eran los habitantes de tierras conquistadas, convertidos al islam. En su mayoría constituían el pueblo llano

1.3.1. Vida cotidiana La vivienda musulmana se caracterizaba por su austeridad y por la escasez de ventanas en la fachada. Con ello, pretendía preservar la intimidad de sus habitantes, pero también proteger el interior del calor. La familia estaba bajo la autoridad del hombre. La mujer estaba sometida a la autoridad del varón: primero, su padre y, después, su marido. Vivía recluida en una parte especial de la casa, el harén. Estaba permitido el divorcio, que podía ser solicitado por la mujer en caso de abandono o malos tratos. La higiene jugaba un papel fundamental en el mundo islámico. Por ejemplo, son comunes las abluciones o wudu, ritual de purificación con agua, realizado antes de la salâ (oración). Su propósito es limpiar el cuerpo y los sentidos, tanto en el plano físico como espiritual, para llegar a la oración libre de impurezas. Cultura islámica La cultura musulmana alcanzó un notable florecimiento, favorecido por el uso de una misma lengua, el árabe, que fue el vehículo de comunicación. Los musulmanes recogieron elementos culturales orientales y occidentales, y los adaptaron a su cultura. Difundieron inventos como la pólvora, la brújula, el papel y el sistema de numeración. Los musulmanes destacaron en diversos campos culturales y científicos. Uno de ellos fue al-Juarizmi, matemático árabe considerado el padre del álgebra. En astronomía, hay que citar al cordobés Azarquiel. Asimismo, la medicina alcanzó un gran desarrollo, en el que sobresalió Avicena. Igualmente, el aporte musulmán fue importante en filosofía, geografía y en las ciencias aplicadas, en las que perfeccionaron el regadío y la fabricación de papel y perfumes. Arte islámico Para entender el arte islámico se deben considerar dos factores: • Las diversas influencias que recibió la civilización musulmana a través de su expansión territorial. • La prohibición religiosa de representar imágenes, que influyó principalmente en la arquitectura y en las artes decorativas. En arquitectura se utilizaron, habitualmente, materiales modestos como el ladrillo y el yeso. Los elementos de construcción fueron la columna, el arco de herradura y las cúpulas. Para disimular la pobreza de los materiales, se empleó una rica decoración que cubría los muros con mármoles, mosaicos y motivos epigráficos (escrituras del Corán), geométricos (lacería) o vegetales (ataurique). Los edificios principales fueron las mezquitas, los lugares de oración. También realizaron construcciones civiles y militares: madrazas o escuelas, palacios y alcazabas o fortalezas. En las artes decorativas fueron importantes la cerámica, de gran variedad de formas y colores, y la miniatura, usada para decorar los libros.

2. los orígenes y la doctrina

2.1. La Arabia preislámica La península de Arabia se sitúa entre el mar Rojo y el océano Índico, y está ocupada por desiertos y estepas. En el siglo VII, la región estaba poblada por tribus nómadas dedicadas a la ganadería y al comercio de caravanas. Solo en algún oasis costero florecía la agricultura y existían algunas ciudades como La Meca o Medina.

2.2. Mahoma, profeta del islam El creador de la nueva religión nació bajo el nombre de Muhammad o Mahoma, que en árabe quiere decir ʻalabado'. Nacido en 570, en el seno de una familia noble de La Meca, e hijo de Abdallah, trabajó en las caravanas de comerciantes durante su juventud. En esta actividad viajó a zonas donde tuvo contacto con el judaísmo y el cristianismo.Según la tradición, a Mahoma se le apareció el arcángel Gabriel para anunciarle que había sido elegido como profeta de una nueva religión basada en el sometimiento a Alá (“Dios” en árabe). La nueva fe se denominó islam (que significa ʻresignación a la voluntad divina').

2.3. La doctrina islámica La religión islámica se caracteriza por la sencillez de su doctrina. Su base es un estricto monoteísmo, en el que se mezclan aspectos preislámicos con rasgos del judaísmo y del cristianismo. Así, los musulmanes veneran a figuras bíblicas como Abraham, Moisés o Jesús, quien es considerado un profeta más. Los preceptos principales de la religión islámica son los siguientes: • Profesión de fe. • Oración. • Ayuno. • Peregrinación. • Limosna.

3. la evolución histórica

3.1. El califato ortodoxo Tras la muerte de Mahoma, sus sucesores adoptaron el título de califas. A esta etapa se la denomina califato perfecto, puesto que los califas podían acreditar un parentesco directo con el profeta. El periodo se caracteriza por la rápida expansión del Imperio islámico en las zonas próximas a Arabia. Así, a mediados del siglo VII, los musulmanes ya dominaban Palestina, Siria, Mesopotamia y Egipto.

3.2. El califato omeya A la muerte del tercer califa, se desencadenó un conflicto sucesorio entre partidarios del yerno del Profeta, Alí, y los defensores de la familia Omeya. En el año 661, los omeyas triunfaron y trasladaron la capital del califato a Damasco. Los califas de esta dinastía protagonizaron una espectacular expansión territorial, impulsados por la difusión de la nueva fe y por el deseo de obtener un botín: • Hacia el norte, arrebataron territorios al Imperio bizantino e, incluso, atacaron su capital, Constantinopla. • Hacia el este, finalizaron la conquista de Persia y Afganistán, y alcanzaron el Turquestán y el río Indo. • Hacia el oeste, ocuparon el norte de África y la península ibérica.

3.3. Organización política del califato. El califato se organizó como una monarquía absoluta y teocrática, pues el califa era la máxima autoridad política, militar y religiosa. Este gobernante era asistido en el gobierno por visires o ministros.

3.4. Evolución del califato En el año 750, los omeyas fueron derrocados por la familia de los abasíes, quienes establecieron una nueva dinastía gobernante y trasladaron la capital a Bagdad. Con ellos, las conquistas militares prácticamente se detuvieron; pero la religión islámica prosiguió su expansión, difundida por comerciantes, marinos y viajeros. De este modo, la fe musulmana alcanzó Asia Central, el sureste asiático y África Occidental. A partir del siglo X, fue imposible mantener la unidad del califato. Algunas provincias se independizaron y sus gobernadores se proclamaron califas, como ocurrió en la península ibérica (al-Ándalus) y en Egipto (fatimíes).